Sello de Lacre

La Espada del Padre de la Patria

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| Un poco de Historia |
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![]() Conjunción de circunstancias felices plasmaron después la vida nacional, conforme la soñaron sus creadores, con profundo sentido realista y firme espÃritu patriótico, que hicieron del Paraguay la tierra clásica de los heroÃsmos irreductibles y superior a todas las dificultades y vicisitudes de su historia. INDEPENDENCIA o MUERTE por la causa santa de su libertad fue desde entonces el lema sagrado de la Patria, y sólo se debió a ese terrible dilema, señalado por los acontecimientos como norma del deber y del patriotismo, el no haber desaparecido la nacionalidad naciente ahogada por los núcleos circundantes que la amenazaron desde la cuna, recelosos de su prosperidad y de su grandeza. El espÃritu de los próceres de Mayo triunfaba asà en los hechos, ideales y principios que crearon la sÃntesis de la Nacionalidad permitiendo a ésta ascender poderosa hacia el progreso, impulsada por su energÃa inicial, que como una fuerza inextinguible pasó al través de su historia jalonando el trayecto con actos de indiscutible prestancia. Tales actos, que son como oirás tantas jornadas de gloria, constituyeron no sólo los nuevos tÃtulos de nobleza sino también manifestaciones de una conciencia ya adulta indicando que el Paraguay marchaba decidido por el camino de su libertad por más de medio siglo de constante afirmación que harÃan imposible todo retroceso. La gloria de los próceres de Mayo quedó asà definida con haber creado la República y haberla acompañado en sus primeros pasos, inciertos y vacilantes al comenzar la jornada, gloria sin embargo más que suficiente para iluminar con sus fulgores toda nuestra historia y presentar a las sucesivas generaciones una lección del más puro nacionalismo; nacionalismo pacÃfico y constructivo iluminado por un sol de justicia. Tal la obra cumplida y esa herencia moral que ha dejado a la posteridad, una República Independiente y un profundo espÃritu de nacionalismo, trasunto de un patriotismo que veló indeclinable sobre los destinos de la Patria naciente y sigue animando todavÃa el espÃritu nacional. Ese nacionalismo es una fuerza perenne que se manifiesta con tanto más vigor en cada aniversario de la Independencia en que la Patria pasa revista a sus próceres y llama a la ciudadanÃa a honrar y consagrar su memoria. En cada ocasión de estas efemérides luminosa se revive en su plenitud nuestra unidad de espÃritu y de raza en una gran conjunción nacional. Â
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